La soledad es un momento
en que nos sentimos vivos,
hay ahogo, se siente frío,
nos enteramos que existimos;
y eso nos da razones
que interpreta ese estómago vacío.
La compañía que no acompaña,
ese hombro que no consuela,
una palabra no basta,
y esa sonrisa no alegra.
Y cuando menos pensamos,
ese llanto nos recuerda
que existe un motivo que la soledad anhela.
Ese anhelo es la vida
que se nos da por gotas,
unas veces te mojan
y otras no caen cerca,
pero empapan a otros
que quizá se lo merezcan.
Soledad mía... a quien le das compañía?
No hay comentarios:
Publicar un comentario